Consejo de Economía de San Gregorio Ostiense


ESTATUTOS DEL CONSEJO ECONÓMICO PARROQUIAL


NATURALEZA

Artículo 1°.- El Consejo Económico Parroquial (CEP), constituido por el párroco en cumplimiento del can. 537 del Código de Derecho Canónico, es el órgano de colaboración de los fíeles con el párroco en la vida parroquial, para garantizar una mejor y correcta gestión comunitaria de los bienes parroquiales.

Artículo 2°.- Este organismo es distinto del Consejo Pastoral Parroquial (CPP) y opera según sus atribuciones propias, fijadas por este estatuto. Mientras el CPP tiene por misión la conducción global de la pastoral de la parroquia, el CEP es auxiliar del CPP para focalizar y actuar los instrumentos y las estructuras necesarias para la pastoral parroquial. Es necesario por lo tanto que entre los dos consejos exista la máxima colaboración y coordinación. Por este motivo los dos organismos están vinculados mediante la presencia de derecho de por lo menos un consejero en ambos consejos.

FINALIDAD

Artículo 3°.- Objetivo específico del CEP es prestar su colaboración al párroco con su consejo, opinión y su acción en la administración económica de la parroquia (c. 1280), tomando en cuenta -si bien en el pleno respeto de las eventuales intenciones de los donantes- los fines principales de los bienes eclesiásticos, es decir el culto, las actividades pastorales, y de caridad, el honesto sustento del clero y de las personas que prestan sus servicios a la parroquia (c. 1254,2).

DEBERES

Artículo 4°.- Concretamente el CEP tiene el deber de:

1. Velar por la conservación, mantenimiento y mejoras de las edificaciones, propiedades, bienes muebles e inmuebles, y de todo lo que pertenezca a la parroquia, teniendo especial cuidado con el patrimonio histórico y artístico.

2. Examinar y dar su opinión sobre los contratos, proyectos, presupuestos, planes de financiación y de uso de capitales, sobre el movimiento del personal que presta servicios a la parroquia.

3. Comparte con el párroco el compromiso de cumplir con las exigencias económicas de la comunidad parroquial, en especial al justo sustento del clero, la justa compensación al personal religioso y seglar que cumpla funciones litúrgicas o pastorales, y el cumplimiento de todas las obligaciones legales de la parroquia.

4. Examinar y firmar el presupuesto anual y la rendición de cuentas de la administración parroquial; copia de los mismos serán enviados a la oficina de Administración de la Arquidiócesis antes del 31 de marzo de cada año.

5. Atender con sensibilidad eclesial los requerimientos de los organismos económicos de la Arquidiócesis previstos por el CDC y contribuir adecuadamente a su funcionamiento por el bien de la Iglesia archidiocesana.

MIEMBROS

Artículo 5°.- El CEP debe tener por lo menos tres miembros propuestos por el párroco después de consultar convenientemente el Consejo Pastoral Parroquial y oído también el parecer de personas expertas en materia económica. Los consejeros del CEP son nombrados por el Señor Arzobispo, que puede por válidos motivos nombrar a personas distintas de las propuestas por el párroco.

Artículo 6°.- Presidente de derecho del CEP es el párroco, ya que es el representante legal de la parroquia, según el CDC (c.532). El Arzobispo puede nombrar también a los Vicarios Cooperadores y a los presidentes de organismos parroquiales.

Artículo 7°.- Las personas designadas deben tener una suficiente capacidad administrativa, integridad moral y espíritu de comunión eclesial. No pueden ser parientes del párroco (c. 492,3). Prestan este servicio gratuitamente.

Artículo 8°.- Se considera renunciante el consejero que, sin justificación, falte a tres reuniones consecutivas.

Artículo 9°.- Los consejeros nombrados durarán 5 años en sus funciones y podrán ser nombrados para otros períodos consecutivos, según el art. 5.

ATRIBUCIONES Y FUNCIONAMIENTOS

Artículo 10.- Los consejeros tienen voto consultivo, no deliberativo. En ese voto se expresa la colaboración responsable de los fieles, solicitada por los ce. 127 y 212, 3, El párroco debe obtener y escuchar atentamente su parecer: no puede apartarse del mismo sin serios motivos y debe utilizar el parecer de los consejeros como válido instrumento para la administración parroquial. El parecer de los consejeros es obligatorio, aunque no vinculante, para los balances anuales y para todos los actos de administración extraordinaria que deben ser sometidos al examen del Consejo Económico Archidiocesano.

Artículo 11.- Las reuniones se deben realizar por lo menos tres veces al año y son convocadas, presididas y dirigidas por el párroco; uno de los consejeros actuará como secretario y redactará diligentemente las actas. Las reuniones tienen validez con la presencia de por lo menos la mitad más uno de los consejeros. En caso de que los consejeros sean sólo 3, la reunión tendrá validez con la presencia de dos consejeros.

Artículo 12.- El consejero tiene la obligación de participar a las reuniones, de justificar eventuales inasistencias y de cumplir con sus deberes con la diligencia de un buen padre de familia (ver c. 1284).

Artículo 13.- En la primera reunión el párroco dará a conocer a los consejeros el inventario completo de los bienes muebles e inmuebles y de la real situación económico-financiera de la parroquia. (c.1283,2).

Artículo 14.- Los libros de contabilidad son llevados normalmente por el párroco, que puede hacerse ayudar por uno de los consejeros. Para las actividades administrativas contempladas por la ley civil, es conveniente buscar el oportuno asesoramiento.

Artículo 15 .-Los depósitos de cuentas corrientes y de ahorro y otros instrumentos financieros deben estar a nombre de "PARROQUIA... representada por el Párroco pro témpore..." y nunca a nombre de personas naturales. Debe comunicarse al Banco que por ausencia temporal o total del párroco, por cambio del párroco, la única persona autorizada a movilizar esas cuentas es el Arzobispo o quien él delegare.

Artículo 16.- Las actas del Consejo Económico Parroquial, en un libro, deben llevar las firmas del párroco y del secretario del CEP y deben aprobarse en la siguiente reunión. Todos los libros contables, documentos administrativos y las actas del CEP deben conservarse en el archivo parroquial; serán objeto de la visita pastoral del Arzobispo (visita canónica) (ce. 555, 4; 1276; 1287).

DISPOSICIÓN FINAL

Artículo 18.- Para lo no contemplado en estos estatutos se aplicarán las normas del CDC.